jueves 22 de enero de 2009

Bonsai estilo Chokkan Vertical-formal


Clasificación según estilo:Rebuscando un poco entre la abundante literatura sobre el arte del bonsai que tenemos a nuestro alcance, podemos darnos cuenta con facilidad de la gran variedad de estilos establecidos para tratar de describir, con mayor o menor fortuna, la práctica totalidad de las situaciones en que podemos encontrar un árbol en plena naturaleza. Si bien es cierto que muchos de ellos no son mas que variaciones sobre un mismo tema destinadas a recrear con un mayor detalle algún aspecto concreto, se puede afirmar que en el bonsai japonés prácticamente todos son un fiel reflejo de aquello que uno puede encontrarse en el medio natural a poco que preste una mínima atención.Con éste artículo, no pretendemos realizar un listado exhaustivo de la totalidad de estilos posibles sino más bien presentar aquellas formas más básicas que resulta conveniente reconocer, más aquellos estilos que a nuestro modo de ver resulten destacables por algún motivo. Es más, en muchas ocasiones estos estilos característicos se ven modificados ligeramente para adaptarse a las particularidades culturales del país en que son realizados, así no será igual un bonsai en estilo vertical formal realizado en Japón, con sus patrones clásicos de belleza, que otro realizado en China donde las líneas suelen ser más dramáticas y menos naturales


Según la línea de un tronco único:En el caso de árboles en solitario se han definido cinco estilos básicos que utilizan la línea del tronco como guía en la clasificación y que son: vertical formal, vertical informal, inclinado, semi cascada y cascada. Con estos cinco estilos básicos se pretende cubrir todos los posibles ángulos en que podemos encontrarnos un tronco único en plena naturaleza. El resto no dejan de ser variaciones.

Chokkan (vertical formal):
Se trata de un estilo bastante popular en Japón hará algunas décadas, pero que en la actualidad ha perdido parte de su preponderancia a favor de otras formas con una menor rigidez. El estilo vertical formal es en algunos aspectos el más sencillo de todos precisamente a causa de ésta rigidez y formalidad en el diseño, llevando con relativa facilidad a un resultado equilibrado si uno sigue más o menos fielmente sus normas. Aunque también es cierto que esta misma formalidad lleva implícita la dificultad de encontrar el material base adecuado que presente una absoluta verticalidad y un decremento uniforme del grosor del tronco conforme se asciende por éste. Y por si fuera poco, en caso de encontrar el tronco adecuado, la posición y distribución de las ramas resulta de vital importancia en este estilo. En resumidas cuentas podemos concluir que la principal dificultad para realizar un Chokkan bien formado estriba en la localización del material de partida adecuado.Es sumamente improbable encontrarlo en material recuperado, y bastante complicado en material procedente de vivero, por lo que no son pocos aquellos que abogan por partir de semilla y dedicarle años y cuidados al futuro bonsai. Un árbol modelado en este estilo habla de unas condiciones ambientales ideales: sin escasez de agua o nutriente, abundancia de luz, clima suave, etc.

Las principales características de este estilo son: Un nebari bien formado, con raíces dispuestas radialmente por todo el perímetro del tronco para así transmitir una sensación de equilibrio. Algo que no sería posible si la base del tronco careciera de éstas en algún segmento.
Un tronco perfectamente recto y vertical destinado a proporcionar sensación de fuerza.
Un aumento uniforme del grosor del tronco conforme se desciende hacia la base contribuyendo a aumentar la sensación de estabilidad.
Una distribución uniforme de ramas en todas direcciones, excepto aquella directamente enfrente del árbol. Esta distribución de ramas en muchas ocasiones se realiza en grupos de tres, por ejemplo: una en un lado, otra trasera algo mas arriba en el tronco y la tercera en el lado opuesto, algo más elevada que las anteriores. Las dos ramas más bajas, una a cada lado, deben ser las más largas y fuertes del árbol, siendo la primera rama la más dominante. Esta primera rama suele encontrarse ente ¼ y 1/3 de la altura del árbol.
Para reforzar la idea de 'un frente en el árbol' es decir una dirección preferente desde la que contemplarlo, las ramas traseras suelen ser bastante más cortas que el resto. En realidad esto puede sonar artificioso, pero si uno piensa en la contemplación de un árbol en la naturaleza desde una cierta distancia, no dejamos de encontrarnos en la situación en que solo podemos apreciar uno de los lados de dicho árbol. Algo así trata de lograrse con el bonsai, conseguir mediante la correcta disposición de ramas dar la impresión de estar contemplando un gran árbol en la distancia.En resumen se trata de un estilo que debe transmitir las sensaciones de fuerza, equilibrio y majestuosidad. Y también se trata de uno de los mejores estilos para un principiante, pues presenta unas guías claras que permiten al aficionado en ciernes empezar a comprender los conceptos propios del bonsai.



Clasificación de bonsai según su estilo


El bonsai es una forma de arte y, como tal, se podría discutir largo y tendido acerca de la necesidad de su clasificación en diferentes categorías o estilos más o menos rígidos. Pensando un poco podríamos encontrar argumentos perfectamente válidos en uno u otro sentido ya que, por ejemplo, ajustarse a uno de los estilos clásicos del bonsai ofrece unas ciertas garantías de obtención de hermosos resultados de aspecto natural y armonioso, mientras que la innovación puede resultar en magníficos ejemplares alejados de cualquier convención. Siempre dependiendo de la habilidad del artista, claro está. De igual forma se podría argumentar fácilmente que lo que diferencia aquello que llamamos bonsai del simple cultivo de flores en las macetas del balcón, son las normas y patrones estéticos seguidos, por lo que al saltárnoslos estaríamos haciendo algo perfectamente válido, pero que ya no sería bonsai. El argumento opuesto es también fácil de encontrar pues los patrones estéticos del bonsai han ido evolucionando con el tiempo conforme evolucionaban los gustos de las gentes que lo practicaban.Se trata de opiniones que muchos habremos podido escuchar en más de una ocasión y, salvando las distancias, no únicamente referidas al bonsai sino al arte en general. Estas polémicas normalmente no suelen llevar a ninguna conclusión definitiva, lo que en mi opinión es buena prueba de que ningún argumento es completamente erróneo.De cualquier forma siempre es una buena política conocer las normas básicas de estilo, pues ofrecen al principiante unas valiosas guías llegado el momento de enfrentarse a sus primeros árboles, al mismo tiempo que ofrecen al experto una base de partida desde la que explorar nuevas formas de transgredir dichas normas si así lo desea.
Clasificación según tamaño:La palabra bonsai significa literalmente 'árbol en maceta' lo que implica que no existe ningún tipo de restricción en cuanto a tamaño. Por tanto hemos de concluir que no existen tamaños correctos o incorrectos en bonsai, y que cada uno deberá escoger aquellos que mejor se ajusten a sus posibilidades de movilidad y espacio disponible, teniendo también en cuenta que el peso total del bonsai y su maceta crece muy rápido conforme lo va haciendo su altura. Un aficionado puede sentirse tremendamente impresionado por un viejo ejemplar de conífera de un metro de alto, pero antes de hacerse con él debería preguntarse lo siguiente: ¿Podré manejar fácilmente los sesenta o setenta kilos que seguramente va a pesar? Si la respuesta es afirmativa, y se dispone del espacio suficiente, no hay ningún problema en formar un árbol de ese tamaño. En Japón uno puede encontrarse con ejemplares de tamaño realmente impresionante, como por ejemplo el caso de un viejo junípero de más de dos metros de altura cultivado en una maceta del tamaño de una pequeña piscina plegable. Resulta tan pesado que su propietario debe realizar los transplantes ayudado de una grúa para mover el árbol. Podemos pensar que esto quizá ya resulte excesivo, pero evidentemente su propietario está dispuesto a realizar el esfuerzo. Es más, en Japón muchos de los árboles cultivados en parques públicos reciben un tratamiento casi como si fueran un bonsai y no resulta infrecuente encontrarlos repletos de grandes varas y tensores para darles la forma deseada.Si hemos visto que no existe un tamaño máximo en bonsai, también es posible afirmar que no existe uno mínimo. Hay bonsai tan pequeños que varios de ellos podrían caber en la palma de la mano al mismo tiempo. Lo que si deberíamos tener muy en cuenta es que, si bien para muchos se trata de un tamaño fascinante, conlleva unas enormes dificultades de cultivo por la mínima cantidad de tierra en la que el bonsai debe vivir.En realidad uno no debe dejarse llevar por la idea de que el máximo ideal en el arte del bonsai es mantener con vida un arbolito, con auténtico aspecto de árbol maduro, lo mas pequeño posible. De hecho en bonsai el tamaño es un factor mucho menos importante de lo que pudiera parecer, lo que realmente importa es su forma y las sensaciones que transmite. Buena prueba de ello es que ni los mismos japoneses se molestaron en crear un sistema de medidas preestablecido, sino que simplemente se contentaron con una laxa clasificación con criterios eminentemente prácticos, que podía variar entre autor y autor.No puede afirmarse con rotundidad que existan tamaños mejores o peores, pues es algo que depende de la apreciación de cada persona, y por tanto cada aficionado tendrá sus preferencias
Algunas de las formas tradicionales de clasificar el tamaño de un bonsai son:

1 - Según el número de 'manos' necesarias para trasportar la maceta. En este caso tenemos:

a)bonsai a una mano son aquellos que se puede llevar cómodamente con una sola mano.

b)bonsai a dos manos son los que requieren de las dos manos para su trasporte.

c)bonsai a cuatro manos son los que requieren dos personas para su transporte.


2 - Según la altura del bonsai tenemos:

a)Shito o Keshitsubu, que se trata de bonsai de hasta unos 5 centímetros. En muchas ocasiones este bonsai se ha creado al sembrar directamente una semilla en una minúscula maceta. El resultado es un tamaño que realmente hace posible transportar el bonsai en la punta de un dedo.

b)Mame, que agrupa los árboles con alturas comprendidas entre los 5 y los 15 cm. Junto a la categoría anterior forma el grupo de los bonsai en miniatura o Shohin, aunque hoy en día la tendencia general es a considerar como shohin a árboles de hasta 25 cm.

c)Komono o Kotate Mochi, agrupando árboles entre 15 y 30 centímetros

d)Chumono, con alturas comprendidas entre los 30 y los 60 centímetros. Junto al anterior tamaño se podría decir que son los tamaños más populares, aunque es frecuente encontrar opiniones que afirman que para exponer son mas efectivos tamaños algo mayores.

e)Omono, con alturas comprendidas entre los 60 y los 120 centímetros forman el grupo de grandes bonsai que ya pueden necesitar de dos, tres o incluso cuatro personas para su transporte.

Las dimensiones de estos bonsai se toman verticalmente desde el extremo de la copa hasta la base del tronco y por supuesto no incluyen la maceta, por lo que el tamaño del conjunto siempre es algo superior.

Para árboles en cascada o semi cascada, el criterio de medida es algo distinto ya que son árboles que primero ascienden para seguidamente dirigirse hacia abajo, por lo que estrictamente casi siempre se deberían clasificar como miniatura. Durante las competiciones la ambigüedad a menudo se solventa colocándolos en una categoría aparte o tomando, por ejemplo, como márgenes de medida la base del tronco y el extremo de la cascada







Herramientas para el bonsai (II)



Tijeras: Se trata de una de las herramientas principales, y una de las más utilizadas. Su forma y tamaño varían ligeramente en función del trabajo que deban realizar: podar brotes tiernos, o ramas algo más gruesas. Pero en general comparten algunas características comunes: Hojas cortas, aceradas y sumamente afiladas para realizar un corte limpio, brazos largos y algo flexibles para poder hacer fuerza sin dañar la hoja, guardas amplias para poder introducir más de un dedo y hacer fuerza con toda la mano. El hecho de que los brazos sean más largos de lo que viene siendo habitual en otras herramientas es una característica típica de casi todas las de bonsái. El largo brazo permite realizar una presión mayor con menor esfuerzo, al mismo tiempo que por ser más flexible que la hoja de acero puede absorber el exceso de tensiones deformándose antes de que la hoja se parta. Puede resultar extraño, pero es realmente más fácil de lo que parece partir una hoja de tijera o tenaza tratando de cortar una rama de madera especialmente dura.

Tenazas de Poda: Es otra de las herramientas imprescindibles para el aficionado. Las hay de diversos tipos y tamaños: con la hoja parcialmente cóncava como la de la foto, con la hoja totalmente cóncava, con la hoja plana para podar raíces gruesas,...En cualquier caso la principal ventaja que ofrecen las que disponen de hojas de corte cóncavas o semicóncavas es que son capaces de cortar una rama dejando una limpia herida de forma cóncava que cicatrizará sin formar un feo abultamiento que sobresalga de la corteza circundante como sucedería si el corte fuese plano.Ya se ha comentado antes, pero no está demás repetirlo: la forma cóncava de la hoja que tan útil nos vuelve esta herramienta se convierte en un tremendo dolor de cabeza si resulta dañada. No es nada fácil volver a afilar una hoja mellada con esta forma y la mayor parte de los profesionales del ramo se negarán a hacerlo. Si ello ocurriera lo más probable es que no quedara más remedio que comprar otra, así que: ¡Mucho cuidado con esta herramienta

Tenaza de Jin: Se trata de una herramienta extremadamente útil, si bien es relativamente fácil de reemplazar por su equivalente convencional, utilizada fundamentalmente para dos tipos de operación: para pelar partes de corteza para formar jins o sharis, de ahí su nombre, y para asegurar, retorcer o doblar, alambre. Por ejemplo aquel usado en el tiesto como anclaje para el árbol.

Corta alambre: Como su nombre indica, la utilidad de esta herramienta es simple: cortar alambre. Si bien hay versiones específicas para bonsái (muy cómodas gracias a sus largos mangos que ayudan a cortar alambres de buen calibre) es una herramienta fácilmente reemplazable por el equivalente genérico. Por ejemplo la foto muestra un corta alambres común

Palillo: No es que se trate de una herramienta de gran complejidad, pero bien afilados resultan casi imprescindibles para desenredar las raíces de un árbol durante su trasplante. Aunque se van desgastando y por tanto hay que afilarlos periódicamente, es mejor utilizar palillos de madera frente a otros objetos equivalentes de plástico o metal, pues el riesgo de dañar las raíces es menor. De hecho los que mejor suelen ir son los palillos de bambú, como en la foto, que dan en restaurantes chinos o japoneses ya que es una madera muy blanda que daña aun menos si cabe las raíces. Eso sí, cuanto más afilada esté la punta mejor.

Rastrillo:Los diversos tipos de rastrillos son útiles para rascar la superficie de la tierra y el musgo, además de ayudar a desenredar raíces. En este caso hay que ser especialmente cuidadoso pues no es difícil arrancar buenos pedazos si nos andamos sin miramientos. La espátula que presenta al otro extremo es de utilidad, entre otras cosas, para alisar la superficie tras un trasplante o facilitar la extracción de la planta de su maceta al ir introduciéndola cuidadosamente entre el borde de ésta y la tierra.

Gubias: Las gubias se utilizan, al igual que en carpintería, para trabajar la madera muerta en busca de aspectos lo más naturales posible. Es una herramienta un tanto peligrosilla pues es tremendamente fácil acabar clavándosela uno mismo en la mano que sujeta la planta sobre la que se trabaja.Hoy en día existen equivalentes eléctricos que simplifican la vida facilitando el trabajo sobre maderas que pueden ser muy duras, pero en este caso también existe el riesgo de que si no somos cuidadosos acabemos desgraciando la planta antes de darnos cuenta siquiera. Esta es una ventaja de las gubias manuales frente al material eléctrico: El lento y cansado trabajo manual da tiempo a reflexionar sobre la forma que estamos obteniendo, mientras que un despiste y la fresa eléctrica se ha podido comer varios centímetros de madera en el peor punto posible.

Cepillos: Los cepillos, con cerdas de distinta dureza, son utilizados principalmente para cepillar el tronco de determinadas variedades, por ejemplo juníperos, con lo que se eliminan partes muertas, se limpia la corteza y se mejora el aspecto general. Hay que tener cuidado sobre todo con aquellos más duros, de cerdas metálicas, ya que pueden dañar la corteza con relativa facilidad

Escobillas: Las escobillas se utilizan fundamentalmente para limpiar la superficie del tiesto de agujas muertas en coníferas, hojas secas en caducifolios, y cualquier otra cosa que haya podido caer sobre ésta. Evidentemente también se trata de una herramienta fácilmente sustituible por algún equivalente
Navajas cuchillos y sierras: Se utilizan en general para cortar casi cualquier cosa: realizar acodos, preparar injertos, cortar ramas muy gruesas, cortar parte del tronco, etc... Casi cualquier tipo va a servir, a condición de que la hoja se encuentre muy afilada.Mención especial merece la sierra: La típica sierra de bonsái es de origen japonés y tiene algunas peculiaridades un tanto curiosas. En primer lugar la hoja se puede cerrar como si de una navaja se tratara, algo muy interesante para evitar accidentes; en segundo lugar hay que tener en cuenta que la hoja es bastante estrecha, lo que la convierte en algo más frágil pero inestimable para alcanzar recovecos enmarañados del árbol; y por último, la sierra japonesa, a diferencia de la mayoría de sierras convencionales, corta únicamente cuando tiramos de ella hacia nosotros, nunca al empujar la hoja. Algo que parece una tontería, pero lleva un cierto tiempo acostumbrarse a ello

Cubiletas: Los hay de tamaños muy variados, pero básicamente se utilizan para distribuir la tierra durante el transplante. Realmente son muy útiles para evitar desparramar el sustrato fuera del tiesto, como acabaría pasando si lo hiciéramos con la mano

Otros: Otros:Aparte de las herramientas arriba mencionadas, existen multitud de otras que si bien son muy útiles, el aficionado medio puede perfectamente prescindir de ellas o por lo menos utilizar la imaginación para encontrar sucedáneos:-Pinzas para eliminar hojas muertas y parásitos.-Tijeras para pinzados.-Vaporizadores para humedecer las hojas.-Cedazos para tamizar la tierra.-Tornos para girar cómodamente la maceta al trabajar.-Pinceles para aplicar tratamientos.-Pastas selladoras de cicatrices. -Paletas para el transplante. -Rejillas de plástico para cubrir los agujeros de drenaje.-Regadera de cuello largo con pulverizador.-Surtido de tijeras y tenazas de poda de tamaños diversos.-Etc.



Abeto plateado bonsai


Nombre científico : Abies alba

- Nombre común : Abeto plateado, Pinabete

- Familia: Pinaceae

-Descipción: Conífera de montaña. Ramas desde el suelo, casi horizontales.

- Estilos:Yoseue, Chokkan.

- Luz: En sombra en los periodos calurosos.

- Substrato: Tierra ligeramente ácida.

- Maceta: Puesto que la estructura de los abetos se suele modificar lentamente al ser cultivados en maceta, conviene mantener la planta en un contenedor espacioso antes de colocarla en una maceta de bonsái.

- Abonado: Una vez al mes desde la aparición de los brotes hasta principios de otoño, con una breve pausa durante la estación más cálida.

- Poda: Se debe podar antes de que aparezcan nuevos brotes.

- Pueden acortarse las ramificaciones, dejando una o varias yemas.

- Para espesar la copa basta pinzar (cortar las puntas) los brotes aún tiernos, reduciéndolos en 2/3.

- Junto a la poda de la parte aérea, se recortan las raíces.

- En primavera han de realizarse las operaciones para el posicionamiento del tronco y ramificaciones.


- Trasplante: Cada 2 ó 3 años.